"¡Queridos hijos! Los miro y doy gracias a Dios por cada uno de ustedes, porque Él me ha permitido estar todavía con ustedes, para animarlos a la santidad. Hijitos, la paz está deteriorada y Satanás quiere la tribulación. Por lo tanto, que su oración sea aún más fuerte a fin de que todo espíritu impuro de división y de guerra sea silenciado. Sean constructores de paz y portadores de la alegría del Resucitado en ustedes y a su alrededor, para que el bien triunfe en cada hombre. Gracias por haber respondido a mi llamado."
Diretta Video: Vedi a tutto schermo » |
|
"¡Queridos hijos! El veneno del egoísmo y del odio reina en los corazones humanos y por eso no tienen paz. Los invito, hijitos: sean amor y mis manos extendidas hacia todos aquellos con quienes se encuentren. En humildad oren por la paz y trabajen por la reconciliación entre los hombres, para que cada ser humano esté bien en la tierra. Gracias por haber respondido a mi llamado."(Con aprobación eclesiástica)
continua »“Queridos hijos, nunca olviden cuán grande es el amor de Dios. Por ese amor también yo estoy con ustedes. No olviden cuán grande es Su misericordia. Por esa misericordia yo les muestro el camino hacia la verdadera felicidad y la paz perfecta. Ese es el camino hacia mi Hijo. Por eso, hijos míos, con plena confianza entréguense a mi Hijo y no tengan miedo. No le teman al futuro, porque pertenece completamente a la voluntad de mi Hijo. Por eso, hijos míos, renuncien a todo aquello que los aleja de mi Hijo: la falsa felicidad, la falsa esperanza, el falso esplendor. Confíen en mi Hijo. Háblenle de sus dolores, sufrimientos, deseos y esperanzas, y sentirán Su amor y Su bendición. Les doy las gracias“.(Con aprobación eclesiástica)
continua »