Querido amigo, paz y bien.
La realización de este sitio nace de la exigencia de dar un pequeño contributo a la difusión del culto a la Divina Misericordia: tener confianza en la infinita bondad de Dios y cumplir obras de misericordia hacia el prójimo.
Esta es la misión que Jesús ha confiado a Santa Faustina Kowalska: difunfir el mensaje de la Divina Misericordia al mundo entero.
Espero que el “navegar” en este sitio pueda ser de ayuda en tu crecimiento espiritual y te ayude a comprender mejor el «abismo» de Su Misericordia.
El Señor te bendiga, te custodie y te muestre su rostro misericordioso!.
La asociación "Apóstoles de la Divina Misericordia con María Reina de la Paz"
ha sido reconocida como una asociación privada de fieles, de conformidad con el Código de Derecho Canónico.
La asociación no ha autorizado a una persona para tener dinero y preguntar si alguien había recibido las solicitudes, por favor infórmenos fuertemente por correo electrónico.
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“Queridos hijos, nunca olviden cuán grande es el amor de Dios. Por ese amor también yo estoy con ustedes. No olviden cuán grande es Su misericordia. Por esa misericordia yo les muestro el camino hacia la verdadera felicidad y la paz perfecta. Ese es el camino hacia mi Hijo. Por eso, hijos míos, con plena confianza entréguense a mi Hijo y no tengan miedo. No le teman al futuro, porque pertenece completamente a la voluntad de mi Hijo. Por eso, hijos míos, renuncien a todo aquello que los aleja de mi Hijo: la falsa felicidad, la falsa esperanza, el falso esplendor. Confíen en mi Hijo. Háblenle de sus dolores, sufrimientos, deseos y esperanzas, y sentirán Su amor y Su bendición. Les doy las gracias“.(Con aprobación eclesiástica)
continua »"¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito nuevamente a ofrecer sus vidas a Dios para que Él los guíe hacia la resurrección por medio de su conversión personal. Hijitos, Dios está cerca de ustedes y atiende sus oraciones, pero ustedes están adormecidos; por eso Él me ha enviado a ustedes para despertarlos y para que brillen en santidad como una flor de primavera. Gracias por haber respondido a mi llamado." (Con aprobación eclesiástica)
continua »